Gente que viene y Bah – Laura Norton

Buenos días lectores y lectoras, hoy os traigo este libro que tenía muchas ganas de reseñar porque lo termine de leer la semana pasada y me ha encantado, es de Laura Norton, la autora de No culpes al Karma de lo que te pasa por gilipollas, y la autora sigue en su línea haciendo una obra que hará que nos encante.

Autora

No os voy a contar mucho de la autora porque ya hice un breve resumen sobre ella, pero os dejo un enlace aquí para por si la quisierais conocer más 😉

Opinión:

Argumento:

En primer lugar, quiero decir que este libro lo he leído después de acabar todos los que tenía pendientes y las mil recomendaciones de una amiga mía, siendo de Laura Norton yo ya sabía que me iba a encantar así que contenta y feliz me puse a ello.

Bea tiene su vida del revés, por completo, la relación con su novio se ha roto y ahora él está con la chica cuatrilingüe de los informativos, ha perdido su puesto de trabajo, su boda se ha ido al traste y no sabe qué hacer, así que decide irse a su pueblo para encontrar calma, lo que no sabe es lo que se va a encontrar allí, mucha miga tiene el libro, vamos por partes.

Bea y Victor ya no están juntos, ya no son pareja, y ella cree que es por su culpa por que ella empujo a que fuera a por aquella chica, Bea y su novio tenían una lista de famosos con los que podrían liarse si se los cruzaran una vez en la vida, en el libro es como algo normal, todas las parejas tienen una, yo no tengo ninguna y de momento que así siga xD xD

Y así fue, Bea y Victor en una fiesta de empresa, porque son arquitectos, forman un buen equipo y trabajan en la misma empresa, coincidieron con la chica de los informativos, esa que tanto le gustaba a Victor, y Bea que iba con unas cuantas copas de más le dijo que se fuera a por ella, Victor se negó en todo momento pero al rato después Bea le vio besándole y se armó la marimorena, le dio el anillo de compromiso, le montón un escándalo y se fue a casa, y luego estuvo unos días en casa de su amiga, después de esto Bea queda con Victor un día, se “reconcilian”  y ella al saber que le ha mentido, que ha seguido viéndose con “La otra” le deja, coge sus cosas y se va al pueblo.

Hasta aquí todo bien, todo normal, y prometo no contaros mucho más de lo que pasa, si bien cuando leí “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas” me parecía todo bastante predecible, en “Gente que viene y bah” no es así para nada, excepto por que que Victor vuelva al final de la novela a recuperar a Bea, o que Bea y Diego acaben juntos, es lo único que se ve venir.

Los personajes, están muy bien hechos y elaborados y las historias que cada uno lleva a sus espaldas son inimaginables a la par que divertidas, me gusta mucho Bea, por que empieza con mal pie, nadie parece comprender por qué está allí y por qué ha cancelado la boda, también me encanta Diego, que parece un chulo caprichoso que lo único que quiere es cubrir los deseos de su hija cuando lo único que está intentando es que ésta vuelva a hablar, y por supuesto me encantó Fin, pobre Fin y su angustia con la muerte y el fin de la vida.

Es un libro que creo que hay que leer, que todos deberíamos leer porque aunque algunas cosas parezcan un disparate, como que Deborah tenga un hijo con un stripper enano, y se lo oculte a su marido Juan, si, a mí me parece un disparate por que no se si Deborah se pensaba que nadie se iba a enterar.

Personajes:

Aquí viene mi parte favorita de la reseña, no he sabido apenas como contaros en argumento sin hablaros de cada uno pero aquí os lo voy a contar todo, lo que me ha gustado y lo que no J

Empezare por Bea: más impulsiva que ella no se puede ser, desde montar numeritos en el tren, hasta repetirlos en sitios importantes o en recepciones de hoteles, desde mi punto de vista, Bea es una incomprendida, todo lo que está pasando, la poca importancia que su familia le da a su situación al principio, y el no saber cómo se va a resolver, le supera, encima por si fuera poco un hombre en el pueblo no para de llamarle la atención y no puede evitar sentirse atraída hacia él.

Victor, ex novio de Bea, se ha liado con la presentadora de telediario y la ha liado parda, aunque parece que a él todo le va bien, es muy feliz con su nueva pareja, se atreve a afirmar ante los medios que es la mujer de su vida y va a montar su propio estudio de arquitectura, valiente capullo, pero luego aparece a recuperar a su amor perdido y cuenta que nada es como parece, ¿sabéis que pensé yo cuando leí esa parte? Pues te aguantas, y si no, no haberte ido con la otra, y me puse muy feliz cuando Bea le mando, de manera literal, a la mismísima mierda.

La cuatrilingüe del telediario, una pija revenida, nada es lo que parece, dentro de su mundo y lo que las revistas del corazón dicen de ella parece todo perfecto, pero resulta que es una loca obsesa posesiva, y que por eso Victor ya no quiere estar más con ella, me gusta la “Humillación” que Bea le prepara en la manifestación contra la central, es el típico personaje que a pesar de lo poco que la conozco, no aguanto, no la soporto.

Deborah, hermana de Bea, madre primeriza, mujer de Juan, muy estresada, trabaja en la consulta de la madre, y toda su vida se da la vuelta cuando estalla y le cuenta a Juan que Oscar, su hijo, no es suyo si no que del stripper de su despedida de soltera.

Juan, marido de Deborah, de él sabemos relativamente poco, conocemos más su situación y como se desenvuelve, pero nos lo presentan como un bombero súper buena gente, al que toda la familia adora.

Irene, alcaldesa del pueblo, hermana de Bea, divorciada con un hijo adolescente aficionado por las motos, aparentemente todo va bien si no fuera porque su ex está empeñado en jorobarle la alcaldía y por si fuera poco Bea no para de liarla y eso le afecta indirectamente a ella.

Fin, hijo de Irene, tiene una obsesión con la muerte nada sana y es un aficionado por las motos, compite y le han ascendido de categoría, es por eso por lo que todos piensan que tiene el ánimo más caído.

Leo, hermano de Bea y youtuber, se lo tiene muy callado, hasta que no estamos a punto de acabar el libro no lo descubrimos y es algo que nos parece sorprendente, el padre de Bea pidiéndole un alquiler a ella para vivir en su casa mientras que su hermano como está estudiando no aporta nada, mientras se embolsa miles de euros al mes.

Jacobo, novio de Leo, Guardia Civil, lo dejan y vuelven un montón de veces según pasa la historia, desde mi punto de vista son adorables.

La madre y el padre de Bea, la madre de Bea trabaja en una consulta, es como una especia de homeópata, bueno, homeópata tampoco, ella solo diagnostica enfermedades, y lo hace bien, y el padre, es marinero, y se queda para siempre ya no se vuelve a la mar, por su jubilación claro, no por ganas, que más de una vez dice que si por el fuera se volvía a la mar.

Diego Aritza, es el viudo de Oro, su esposa, Diana, acaba de morir y eso le ha causado problemas emocionales tanto a él como a su hija, su belleza no pasa desapercibida para Bea desde el primer encuentro en el tren y crean una historia que da mucho que contar.

Conclusión final:

Es una historia que engancha, hacía que no estaba tan viciada a un libro desde la saga Valeria o desde la otra novela que leí de Laura Norton, súper bien escrita y bien montada, con unos personajes a la altura de la novela en todo momento, más que recomendable, espero  que si no la habéis leído os pongáis pronto con ella.

Por aquí os dejo mi nota:

Esto es todo por hoy, espero que os guste la reseña y si habéis leído el libro, que os haya gustado tanto como a mí. ¡un fuerte abrazo!

 

 

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