Leer es una actividad importantísima desde que somos unos niños. De hecho, aunque al principio sea complicado, es importante inculcar desde muy jóvenes el hábito de leer a los más pequeños. La lectura tiene incontables beneficios que podemos aprovechar desde que se aprende a leer. En este artículo vamos a repasar los aspectos principales que dan importancia a la lectura.

Los libros son la estructura sobre la que gira el mundo del conocimiento, y dominar su lectura fomenta la inteligencia y la comprensión. Quizá por eso es tan imprescindible que se fomente la cultura tanto en las familias como desde las propias instituciones. Además, si las ganas de leer te han llegado más adelante, nunca es tarde para coger el hábito.

Parar un rato a leer te permitirá desconectar de tus problemas y te ayudará a interactuar con tu cerebro. Mejorando no sólo la memoria, sino la fluidez de tus ideas. Al principio puede resultar una tarea pesada. Nuestra recomendación es elegir siempre libros con una temática afín a tus intereses y una longitud adaptada a tu tiempo. 

Leer un libro de 1.000 páginas no te convertirá en más inteligente que leer uno más corto, sin embargo, dejarlo a medias por frustración al no ver avanzar las páginas si que te alejará de la lectura. Por ese motivo es importante adaptarnos a nuestras posibilidades a la hora de afrontar nuestras primeras lecturas.

Muchas veces, en el colegio o el instituto nos imponen una lectura trimestral que debemos leer y en muchas ocasiones incluso examinarnos sobre la misma. Hay que aprovechar estas ocasiones para acercarnos a los libros. Y ya que se trata de una lectura obligatoria, y no podemos ceñirnos al punto anterior, hemos de adaptar nuestro horario a cumplir los objetivos.

No obstante, por mucho que leamos por placer o por obligación, en ambos casos la importancia de la lectura será la misma. Hay un refrán que dice que el saber no ocupa lugar, y efectivamente, leer un libro nunca nos va a causar ningún mal, y al contrario, puede resultar muy útil.

La importancia de la lectura en los niños

Leer proporciona a cualquier niño una gran cantidad de estímulos que permiten desarrollar su mente desde una edad muy temprana. Durante el proceso, es muy importante la labor de los padres, que han de guiar al niño en sus primeros pasos con los libros. Esto en el futuro repercutirá en un mejor control del estudio y mayor facilidad de asimilar nueva información.

Mucho antes de que cualquier padre pueda enseñar a su hijo a leer ya puede incentivarle su interés por la lectura. A partir de los doce meses de edad ya sería posible acercar al niño a los primeros cuentos. Es importante que sean muy interactivos, con la mayor cantidad posible de ilustraciones y muy poco texto.

Al principio puede resultar una labor tediosa y aburrida, pero rápidamente dará sus frutos y se comenzarán a ver sus primeros efectos positivos. Además de acercar la relación entre los padres y el niño, también se ayuda a que el mundo del niño se vaya ampliando y a que su imaginación le lleve a lugares nuevos.

Además de su imaginación, los libros conseguirán ampliar su vocabulario, aprendiendo palabras e incluso frases mucho más complejas que las que podría aprender a través de la conversación, y fomentarán su capacidad de retención de información, mejorando su memoria por el camino.

Gracias a estos primeros pasos, cuando el niño tenga que comenzar a tomar contacto con sus primeros libros de texto en el colegio, el cambio no le resultará tan traumático y asimilará los libros como algo positivo.

Esperamos que este post sobre la importancia de la lectura haya sido de tu agrado y hayamos podido solucionar las dudas que tuvieses al respecto. Recuerda, leer es siempre una afición positiva con muchos beneficios tengas la edad que tengas. Nunca es tarde para empezar a devorar libros.

 

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